Historia

Bi: Aire, viento, aliento. Zapoteco del Istmo.    

Yuu: Tierra. Chatino de Panixtlahuaca.

Bi Yuu se fundó en el año 2012 por Estudio Marisol Centeno, con el anhelo de formar una marca especializada en tapetes y complementos textiles de diseño, bajo una fuerte visión de vanguardia, calidad y responsabilidad social.

Nosotros

Bi Yuu utiliza el diseño e innovación como medio para impactar positivamente el entorno de nuestros colaboradores y clientes. Esta huella, gracias a nuestros procesos y productos, nos lleva a pensar que Bi Yuu crea tapetes con alma.

Los tapetes de Bi Yuu cuentan diversas historias que dialogan con la tradición, expresando nuestra inspiración y emociones a través de una cuidadosa combinación entre color, textura y forma.

Equipo

Celebramos la tradición y la diversidad.

Elaboramos tapetes que promueven el trabajo colaborativo y la sustentabilidad mediante el diseño. En Bi Yuu respetamos los usos y costumbres locales porque entendemos y valoramos el tiempo que conlleva producir algo hecho a mano. Los procesos son tan importantes para nosotros como el producto final.

Así mismo, nos es fundamental generar relaciones a largo plazo con los artesanos en Teotitlán del Valle, Oaxaca, y en Huixtán, Chiapas, quienes constituyen parte de nuestro equipo, por lo que buscamos cultivar una relación significativa con ellos, basada en el intercambio de conocimientos con nuestro estudio de diseño en la Ciudad de México y con diseñadores locales en ambas comunidades.

Somos un equipo creativo interdisciplinario e innovador que con el apoyo de alianzas estratégicas trabaja horizontalmente y en diálogo constante.

Materiales

En Bi Yuu utilizamos exclusivamente fibras de primera clase, así como tintes naturales que hacen que nuestros productos no sólo envejezcan con belleza, sino que puedan reintegrarse al medio ambiente. Colaboramos en el mantenimiento de los recursos naturales, implementando métodos de producción artesanal.

¿Qué diferencia a nuestra lana de las demás? En Bi Yuu empleamos fibras Lincoln de alta calidad, las cuales son hiladas en México, ampliando la cadena productiva nacional. Su longitud de mecha, estructura poco ondulada y fina, aporta gran resistencia y peso. La lana es una fibra natural, reciclable y biodegradable.